Luego de analizar el material del módulo 4, rescato dos conceptos que me resultaron disruptivos.
El concepto de que el aprendizaje es un fenómeno emergente me replantea el lugar del estudiante en este proceso. Como una erupción volcánica, sólo es necesario que las condiciones estén dadas y eso fluye.
El desafío se me plantea cuando pretendo diseñar u organizar estos entornos de aprendizaje.
¡QUÉ COMPLEJIDAD! Cuántas cosas debemos tener en cuenta para que nuestros pollitos rompan el cascarón. Sean activos en su aprendizaje, darles el lugar para que lo construyan cada uno a su manera y a la vez en una comunidad de aprendizaje.
Confieso que no es la primera vez que la idea de las clases invertidas rondan en mi práctica docente. He intentado armarlas en varias oportunidades y no han sido del todo productivas o inductivas. Pero rescato que en cada nuevo abordaje que hago las mejoro y voy salvando los costados flacos que notaba al terminar de dar este tipo de clases.
En mi poca experiencia como alumna en aulas invertidas, las consideré memorables entre todas las magistrales que tuve. Será por eso que me llama tanto la atención abordarlas como docente.
La experiencia del podcast me resultó grata, creo que voy mejorando al grabar audios. Espero que la audiencia así lo perciba. Algo que me resultó muy útil es escribir lo que deseo grabar y me encuentro más ordenada al escucharme.
¡Nos vemos vemos en el último módulo!


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